La nueva muestra · 1 al 14 de septiembre

Dos semanas de reportes. Una foto bastante reveladora.

Entraron 66 reportes públicos en las primeras dos semanas de septiembre. 66 ya están verificados. Hay conexiones excelentes, casos realmente malos y una advertencia que no podemos ignorar: esto todavía describe a quienes participaron, no a todo el Perú.

Por Arturo GogaPublicado: 21 de septiembre de 20267 min de lecturaMuestra: 66 reportes verificados de 65 participantes, enviados del 1 al 14 de septiembre

66

reportes verificados

65

participantes

12

departamentos

90.5%

cumplimiento mediano

La mediana se ve bien. La distribución completa, no tanto. Una sola cifra puede esconder conexiones que recibieron menos de la mitad de lo contratado.

La idea clave

El dato bonito: 90% de cumplimiento

Si tomamos los reportes comparables, separamos 5 casos por encima de 200% que probablemente tienen una velocidad contratada desactualizada y calculamos la mediana, el resultado es 90.5% de la velocidad contratada. Suena bastante bien.

De hecho, 31 mediciones quedaron entre 80% y 119% de lo declarado. Es el grupo más grande de la quincena y confirma algo importante: hay conexiones que sí se acercan a la promesa comercial.

Pero no me quedaría con ese titular. 23 de los 66 casos comparables quedaron por debajo de 80%. Y 17 recibieron menos de la mitad. Para la persona que cayó en ese grupo, la mediana nacional de esta pequeña muestra no arregla absolutamente nada.

La lectura correcta

La mediana resume; no absuelve

Una mediana razonable puede convivir con experiencias pésimas. Por eso mostramos las bandas completas y no usamos un promedio general para decir que “todo está bien”.

Cable y Wi-Fi quedaron 32 a 32

Esta vez ocurrió algo muy útil para comparar: los grupos quedaron muy parejos. Hubo 32 pruebas por cable y 34 por Wi-Fi.

La mediana de descarga por cable fue de 847 Mbps. Por Wi-Fi fue de 336 Mbps. Eso no demuestra que cada casa perderá la misma cantidad al desconectar el cable. Sí demuestra que mezclar ambas condiciones y publicar un ranking como si fueran equivalentes sería una barbaridad.

El Wi-Fi también habla del router, el equipo, la distancia y las paredes. Es parte de la experiencia real, claro que sí. Pero no responde exactamente la misma pregunta que una prueba conectada directamente al router.

La participación creció. La representación todavía no alcanza.

Los reportes llegaron desde 12 departamentos y 39 distritos. Eso ya nos permite encontrar experiencias fuera de la burbuja habitual. También aparecieron 12 nombres de operadores, entre empresas nacionales y proveedores mucho más pequeños.

El problema es que 54 de los 66 reportes verificados pertenecen al departamento de Lima o al Callao. Apenas 12 vienen del resto del país. No podemos convertir esa distribución en un retrato nacional sin engañarnos.

Esto no invalida los datos. Los ubica. Sirven para detectar casos, comparar condiciones y decidir qué preguntar. Todavía no sirven para coronar un ganador del Perú con la solemnidad de quien hizo un censo.

Lo que haría yo

Mirar el caso cercano, no el podio fácil

Antes de contratar, buscaría reportes de mi distrito, mi tecnología y una velocidad parecida a la que pienso pagar. Un caso comparable cerca de casa puede ser más útil que el promedio de una marca en todo el país.

Lo más valioso no es decidir quién “ganó”

La primera quincena dejó una mediana de descarga de 528.5 Mbps, una subida mediana de 400 Mbps y un precio mediano declarado de S/ 93. Son cifras llamativas, pero no son una recomendación de compra.

Lo importante es que cada reporte añade contexto: zona, precio, plan, conexión, ping, calificación y comentario. Ahí aparece la diferencia entre una prueba de velocidad y una experiencia.

Vamos a seguir acumulando evidencia. Y cuando la muestra crezca, también tendrá que crecer nuestra exigencia para interpretarla. Más datos no nos dan permiso para ser menos cuidadosos. Nos obligan a serlo más.

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